Te haré Sufrir, Te haré llorar.... Vas a Necesitarme.

12 sept. 2017

Cuestion del nicks



Antes de empezar las “vacaciones cyberneticas”, en una de mis visitas a mazmorra me abrió un privado un nick femenino.
Lo más normal suele ser que detrás de ese nick haya un hombre, bien con una fantasía de feminización o simplemente buscando un rato de calentón (Deben pensar que siendo mujer es más fácil conseguirlo).
Después de un rato de conversación bastante correcta, la “supuesta chica” me preguntó que si me estaba creyendo algo de lo que hablábamos y la verdad… es que no.

Ya cuando entras en un chat, lo haces con el muro de defensa bien levantado, sabiendo que la mayoría van en busca de pasar un buen rato y que dirán cualquier cosa para conseguirlo, así que una ya ha desarrollado sus propias armas para evitarlos.
No puedo decir que en aquella conversación hubiera habido algo que me pudiera hacer sospechar que al otro lado de la pantalla no había una mujer, pero tampoco nada que me lo confirmara… Así que como a otros tantos le dije que ya nos encontraríamos por el chat y seguiremos charlando.

Pero llegó el verano… y no entre más al chat. 

Y con esta introducción… ahora mi planteamiento:

A estas alturas los que lleváis tiempo leyéndome, sabéis que aunque todo lo que he tenido hasta ahora han sido sumisOs, no tengo preferencia por un genero u otro… Simplemente ha sido casualidad y afinidad a la hora de tratar con ellos.

¿O no?
¿Será que de alguna manera mi desconfianza me lleve a dudar de cualquier nick femenino y yo misma he cerrado alguna puerta?

Vaya dilema…

La verdad, es que con alguno de esos nicks con los que he conversado en todos estos años, tampoco he visto la intención, el interés de conseguir “algo mas” (ese mismo interés que espero en cualquier sumiso), pero creo que por el hecho de ser un nick femenino, ya desconfío mas.

Otra cosa es, que ya cuando hablas con esa “supuesta sumisa” y se entera que tienes pareja, aunque aclares que no compartes sumi@s... Pues salga por patas (Yo tampoco lo veo tan complicado de entender… pero allá cada un@).

Es esto del camino bedesemero ¿eh?

7 sept. 2017

"El último semáforo".



Era el último semáforo antes de tomar la autopista que salía de Oviedo, y cambiaba a rojo justo cuando nosotros llegábamos.
Ahí estabas tú, en el paso de cebra, esperando para pasar.
Será que no hay sitios para cruzarnos y lo hacemos ahí, en el “último semáforo de Oviedo”.
Tu corbata, bien colocada como siempre. El maletín en la mano derecha… y de vuelta a casa.
Esa casa que tantas veces había visitado.
Y entre el lío del tráfico, el ruido de la ciudad… nuestras miradas se encontraron.
Tú estabas ahí, en el “último semáforo de Oviedo” y yo no pude evitar sonreír al verte.
Que poco duran a veces los semáforos y cuanto los recuerdos de lo vivido.
Cruzaste el paso de cebra… el semáforo empezó a parpadear y en ese instante fue suficiente para volver a mirarnos y compartir una sonrisa cómplice.
Y quien sabe si volveremos a encontrarnos… o tendremos que esperar a otro semáforo.



(Cualquier parecido con la realidad, es producto de vuestra imaginación)

5 sept. 2017

Vuelta ¿a la selva?



Y se acabaron las vacaciones!! Bueno o más o menos que aún queda alguna cosa por hacer y alguna visita con la que disfrutar.

¿Qué tal ha ido vuestro verano?

Así que estoy de vuelta. Bendita rutina ¡!


3 ago. 2017

Juntos, pero no revueltos



 A raíz del post de “Feelings” y de un comentario de  _alyssita_ se me abrió la posibilidad de escribir algo más sobre sentimientos…  Y en concreto, de los que mencionaba en el primer “apartado”. 

Como describía en ese post cuando te encuentras con alguien con el que esa sensación de que todo fluye, no puedes evitar querer mas y descubrir donde puede llegar la cosa.

_alyssita_ hablaba en su comentario de que a veces, a pesar de que existe ese “buen feeling” inicial al final te terminabas dando con la pared y de qué hacer para evitar esto. 

 Ahí no pude evitar pensar en el porqué  de esa necesidad y rapidez   que nos autoimponemos de “juntar caminos”.  En cierto modo, y como también hablé en “Adictos al sentir”, cuando algo nos gusta, lo queremos para ayer. Si nos pasa con la comida, ¿cómo no nos va a pasar con algo que aporta tantas y tan buenas sensaciones?


 Y creo que la cuestión que debemos aprender (por complicado que sea) es ser capaces de caminar juntos pero separados.  Posiblemente lo haya dicho ya en alguno de mis post, pero tenemos que saber disfrutar de ese “camino” que se recorre hasta llegar a lo que vemos como meta.

Al compartir esos “caminos separados” podremos disfrutar del mismo paisaje, ver las mismas cosas, charlar mucho durante lo que andemos, compartir experiencias en ese camino, incluso caernos y buscar la manera de levantarnos. Es decir… conociéndonos que al final es lo único que importa para lo que vendrá o no después.

Y será en este camino, paralelo pero separado, cuando nos demos realmente cuenta de si queremos que llegue el momento en el que nuestros caminos se crucen… para seguir caminando juntos o quizás no. Y hasta puede que se crucen en un momento dado, y sigan por separado para volver a juntarse cuando sea necesario.



Porque si algo he aprendido en estos pocos años, es que todo tiene su momento… 

No podemos correr sin calentar, o nos lesionaremos. Y en cuestión de sentimientos la lesión puede llegar a ser muy jodida. Así que en nuestro camino hacia una relación, tenemos que aprender a “calentar” y saber que esto no cae en saco roto, si no que es la mejor manera de recorrer ese sendero que nos lleva a una meta tan satisfactoria.